Me dio un poquito de asco leer ayer en La Nación “Francisco de Narváez o el pecado de ser rico” de Rolando Hanglin. Una ferviente diatriba del Locutor de Radio 10 en favor del hombre que el fin de semana pasado ganó la elección de Diputados en la Provincia de Buenos Aires. 

En la misma se pueden leer las cosas que, según el autor, “no se le perdonan al Colo”, como ser una outsider de la política, tener una esposa jovén y linda o, como señala el título de la nota, ser millonario. Claro que no se habla, ni siquiera tangencialmente, de ciertos temitas como: La causa de la Efedrina, El Exponencial crecimiento de su Patrimonio en los últimos 5 años o su elevado grado de ausentismo en su actual gestión como Legislador, pero bueno, bien podría tratarse de una de las tantas propagandas que hizo el bueno de Francisco.

Lo que si es casi mucho es que Roly termine diciendo:

“Un segundo pecado de Francisco consiste en su aspecto físico: un Pierce Brosnan, joven. Las camisas de Francisco van demasiado ceñidas al cuerpo; se nota que hace fierros y bicicleta fija”.

Seamos buenos entre nosotros, ¿Dale?